Grupo de Investigación en Estudios Culturales y Organizacionales – GIECO

Misión

En concordancia con el deber que tienen las instituciones universitarias venezolanas, en la ejecución de investigaciones que fomenten, contribuyan y abran camino para el desarrollo del país y de sus ciudadanos; y en el cumplimiento de lo propuesto en el Plan Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación, surge la creación del GRUPO DE INVESTIGACIÓN EN ESTUDIOS CULTURALES Y ORGANIZACIONALES (GIECO), con el propósito de diagnosticar, planificar y ejecutar proyectos de investigación orientados a dar, respuesta en el marco del desarrollo endógeno, a las distintas necesidades de la comunidad venezolana, en especial el área de influencia de la Universidad de Carabobo. 


GIECO, conformado por docentes y alumnos de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, de la Escuela de Administración y Contaduría Pública, así como de otras instancias de la Universidad de Carabobo y demás universidades del país, que deseen incorporarse a la tarea de seguir generando investigaciones con sentido social, que representen una referencia nacional en su campo.

GIECO, orienta su labor fundamentándose en la ética profesional, en la responsabilidad y en el sentido humanista de nuestra labor docente – investigativa.

GIECO, está registrado en el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la Universidad de Carabobo (CDCH – UC), y en la Escuela de Administración Comercial y Contaduría Pública; con lo cual queda comprometido con la producción y divulgación del saber científico, producto de sus investigaciones, las cuales dan cuenta de la realidad cultural, local, regional y nacional, en sus distintas manifestaciones.

GIECO y sus fundamentos filosóficos

De la concepción de hombre: parte del concepto del hombre basado en la filosofía clásica, según la cual, éste se caracteriza por dos notas: el dominio de sí mismo y su afán de trascendencia, por consiguiente, la investigación debe ser potenciadora de esos dos atributos del hombre para hacerlo más hombre (humano).

De la dignidad: se concibe al grupo de investigación como una comunidad de personas y como tal, cada una de las personas que la integran son sustentadoras de derechos humanos inviolables con una potencialidad ilimitada de desarrollo. El proceder ético del grupo, se resume en el desarrollo de las personas que lo integran o con las que establece relaciones. No se concibe el beneficio de una persona mediante el perjuicio del otro.

De los principios: los mandamientos del Decálogo Bíblico, contienen en forma concreta principios universales de carácter permanente que sustentan la acción del GIECO.

De los criterios: los principios requieren criterios de aplicación a la solución concreta, especialmente cuando se trata de discernir entre el bien y el mal, lo mejor y lo peor; para ello el hombre cuenta con dos series de criterios: de valor o axiológicos y de eficiencia u operativos. Los criterios axiológicos presentan los dilemas de extensión, incidencia y proximidad, es decir, el beneficio para el mayor número de personas, lo que las beneficia más intima y profundamente, y la realización de la acción por la persona más próxima. Los criterios operativos incluyen la competencia y la cooperación, entre las cuales debe lograrse la complementariedad.

De los valores: en el grupo debe prevalecer el servicio sobre la ganancia. Ha de fomentarse la propensión a difundir aquello que poseemos sobre la propensión de adquirir lo que se carece. Debe favorecerse la disciplina y el dominio de sí mismo, sobre la perentoria satisfacción de los impulsos espontáneos y los valores de libertad, opción y derechos deben ir a la par de la jerarquía, lealtad y deberes.

De las motivaciones: por las motivaciones se logra incentivar la conducta de los demás. Como incentivos se deben presentar bienes relacionados con la virtud, la salud, los bienes materiales, la participación, la amistad, la potencialidad de desarrollo y la trascendencia.

De los fines: el grupo de investigación debe concebir simultáneamente cinco finalidades: producir conocimiento, otorgar un servicio a la comunidad, desarrollar a las personas que lo integran y desarrollar su capacidad de permanencia.

De las responsabilidades: hay cuatro tipos de responsabilidad: la de quien responde por las consecuencias de sus actos, la de quien responde a la razón o principio de sus decisiones, la de quien responde por la congruencia de su proyecto de vida, y la de quien responde por la trascendencia de su misión. En este sentido, se es responsable de los efectos de los actos libremente ejercidos. GIECO y quienes lo integran son responsables de la misión a que están llamados a cumplir.